Los blanquiazules merecieron más hasta que encajaron el tanto de Senar en el 78’, pudiendo sentenciar los irundarras en los minutos finales.

R.S. Gimnástica: Álex Ruiz, Fer, Bardanca (Palazuelos, 82’), Camus, Ramiro, Cusi, Vitienes (Primo, 75’), Alberto, Nacho Rodríguez (Rozas, 66’), Víctor y Fermín.

Real Unión Club: Irazusta, Estrada, Urkizu, Ceberio, Etxabeguren, Esnaola, Eizmendi, Senar, Orbegozo, Martínez (Lizarraga, 77’) y Eneko Aizmendi (Etxaburu, 72’).

Goles: 0-1. Senar (min 78). 1-1. Primo (min 90+2).

Amonestaciones: dirigió el encuentro el colegiado Fernández Rodríguez, asistido en las bandas por Vázquez Martínez y Mazaira Rodríguez, los tres del comité gallego. Vieron amarilla los locales Camus y Ramiro.

Estadio El Malecón. 2.400 espectadores.

Por primera vez esta temporada la Gimnástica iba a sumar un punto a su casillero después de encontrarse con un resultado adverso. Ha sido en el primer partido de la segunda vuelta frente al Real Unión. Y ha sido gracias a un milagroso tanto de Primo en el 92’ que inhabilitó el anotado previamente por Senar. Todo ello en un partido de mérito por parte de los locales, que completaron un buen papel en su estadio y en ningún momento fueron merecedores de la derrota.

Pablo Lago movió ficha con su predisposición en el once. Aunque solo hubo un cambio de ficha respecto al partido del Calahorra, la entrada de Víctor en detrimento de Palazuelos, el conjunto torrelaveguense se mostró mucho más ofensivo con Fer y Fermín muy activos en ataque y en la presión defensiva. Pero, sobre todo, con la presencia en la punta de ataque de un Vitienes que fue el compañero casi a la misma altura de Nacho Rodríguez. Formaron por detrás, en una especie de trivote, tanto Cusi como Víctor y Alberto Gómez.

La primera parte fue, como casi todas en dicho grupo de 2ª B, un ligero tanteo entre ambos equipos, que se suelen preparar para la lucha final que tiene lugar en las segundas partes. Pocas ocasiones, mucho juego directo y poco atrevimiento en tareas ofensivas. Y eso que bien prontito, a los 9’, Nacho Rodríguez pudo enganchar una pelota en el corazón del área que llevaba en su destinatario la red de la portería defendida por Irazusta.

El resto del bagaje ofensivo blanquiazul pasó por un disparo de Vitienes desde la frontal que fue taponado por la zaga visitante y un casi remate de Ramiro en una pelota parada. La más clara llegó en un córner botado desde la izquierda que aparentemente nadie tocó y se acabó colando en la portería. El colegiado señaló falta de un atacante bajo la mirada incrédula de los jugadores gimnásticos.

Por parte del Real Unión, el poderío ofensivo se concentró en Senar, que remató un córner y disparó desde la frontal con peligro, ambas definiciones por encima del travesaño. Los vascos no consiguieron concretar un par de centros laterales que provocaron sendos barullos en el área gimnástico y se fueron sin grandes florituras a la caseta.

La reanudación dinamitó a los de Juan Domínguez, que al poco de regresar al terreno de juego tuvieron la más clara con un centro envenenado de Urkizu que rebotó en el larguero y se paseó por el área chica. Contestó inmediatamente después Vitienes con un tímido disparo desde la corona del área que atrapó sin dificultades Irazusta.

El Malecón se encendía porque el juego de los suyos mejoraba por momentos y, sobre todo, por el pisotón que Martínez le brindó a Alberto cuando este estaba en el suelo y sin balón de por medio. Camus también colaboró con un lanzamiento de falta que despejó como pudo Irazusta. Con 20 minutos por delante, la victoria parecía que solo podía caer del lado local.

Pero en el 78’ se adelantó el Real Unión. Y lo hizo por medio de su mejor futbolista y del más listo de la clase. Senar inicia la jugada en ¾ de campo, abre a banda izquierda y se incorpora sigilosamente al ataque ganándole la espalda al centro del campo torrelaveguense. El centro desde el flanco izquierdo va hacia el segundo palo, Eizmendi la toca y asiste a un Senar que llega en carrera totalmente solo. Tuvo tiempo hasta para pensar cómo iba a celebrar el tanto. Un jarro de agua fría para el público de El Malecón que parecía aceptar resignado una nueva derrota en su feudo.

Con casi un cuarto de hora –contando el tiempo añadido- por delante y la entrada de Palazuelos en detrimento de Bardanca, la Gimnástica, muy fatigada, se volcó en ataque en busca de la machada. El cansancio hacía mella en los de Pablo Lago, que han realizado un desgaste extremo en este inicio de año. Fabricar fútbol se le hacía imposible a los torrelaveguenses, con Víctor, Alberto y Cusi con problemas físicos.

Para colmo, el Real Unión tenía en su mano sentenciar a la contra. Hasta tres ocasiones certeras en superioridad numérica tuvieron los de Juan Domínguez, que unas veces por el papel destacado de Ramiro Mayor en defensa, y otras por la lentitud de sus atacantes a la hora de definir, no conseguían darle el golpe definitivo al partido.

El que perdona lo suele pagar y ese paradigma volvió a cumplirse. Una larguísima jugada elaborada por la Gimnástica desembocó en un saque de esquina. El público de El Malecón, sabedor de que era de las últimas, se vino arriba. Camus sacó, un defensor no despeja bien, Cusi prolonga en el primer palo y en el segundo espera con la caña preparada el killer Primo para remachar a gol. Éxtasis en la grada. 1-1.

Sacó de centro el Real Unión y la Gimnástica robó rápido. Bombeó hacia Rozas, que consigue que la pelota caiga cerca de Primo. Rún rún en El Malecón. Se podía obrar la machada. Primo conduce y busca un golazo espectacular de vaselina, pero la pelota rebota en la red situada encima del larguero. Final en El Malecón. Los torrelaveguenses casi pasan de la derrota a la victoria en un final de infarto.

La próxima semana, el cuadro cántabro se desplazará a Lezama para medirse al Bilbao Athletic, el sábado 19 a las 19:00 horas.