El centrocampista y el delantero, piezas clave en este arranque de temporada para Pablo Lago, tratarán de llegar al partido del domingo frente al Amorebieta. Por su parte, Salas ha comenzado ya la rehabilitación y su evolución sigue según lo previsto. El guardameta Adrián Peón se ha sometido a una resonancia magnética por sus dolores en la cadera y recibirá los resultados al final de esta semana.

Rubén Palazuelos y Nacho Rodríguez no pudieron ser de la partida para recibir al CD Vitoria este pasado domingo. El centrocampista, aquejado de una micro rotura en el bíceps femoral, no pudo incorporarse con el grupo a tiempo y desde los servicios médicos del club se optó por no arriesgar. Esta semana podría darse el mismo guión, aunque Rubén tiene más opciones de llegar. Comenzará el miércoles a entrenar con el grupo entrando poco a poco, con el objetivo de realizar la sesión del sábado en plenitud de condiciones.

Similar es el caso de Nacho Rodríguez. Tras unas primeras pruebas realizadas ayer, el laredano sufre un leve esguince de grado 1 en la rodilla. Descartado para el choque frente al Vitoria prácticamente a última hora, el veterano delantero quiere llegar a tiempo para recibir al Amorebieta. En el caso de Rodríguez, el cuerpo médico trabajará con él en solitario durante la semana con vistas a entrenar con el grupo en la sesión del sábado. En ambos casos aparece la incógnita de si llegarán o no para recibir al conjunto vasco.

Por su parte, Salas ha comenzado ya la rehabilitación de su fisura en el cuarto metatarsiano. El joven jugador lleva cerca de un mes apartado de los terrenos de juego, y continúa evolucionando según los plazos establecidos. Ahora se abre un plazo para él de entre uno y dos meses en donde la evolución marcará si regresa antes o después a un campo de fútbol.

Nacho Rodríguez, ante el Tudelano.