Los torrelaveguenses completaron un gran partido frente a uno de los favoritos al título. Camus anotó desde el punto de penalti el único tanto del encuentro; Álex Ruiz había detenido uno de Yanis en la primera parte. Balsámica victoria que sirve para abandonar los puestos de descenso.

R.S. Gimnástica: Álex Ruiz, Fer, Bardanca, Camus, Luis Alberto, Cusi, Vitienes (Alberto, 88’), Palazuelos, Primo (Nacho Rodríguez, 70’), Víctor y Rozas (Fermín, 70’).

CD Mirandés: Limones, Paris, Kijera, Melli, David Prieto (Miguel, 85’), Antonio Romero, Yanis, Hugo Rama, Claudio Medina (Matheus, 67’), Cerrajería y Ernest (Álvaro Rey, 60’).

Goles: 1-0. Camus (p.) (min 84)

Amonestaciones. Dirigió el encuentro el colegiado Velasco Arbaiza, asistido en las bandas por Aostri Durán y Arbaiza Camino, todos ellos del comité vasco. Amonestó a los locales Primo y Bardanca, y a los visitantes David Prieto y Hugo Rama.

Estadio El Malecón. 2.700 espectadores. Se guardó un minuto de silencio por el fallecimiento de Catalina Maté, madre de los Engonga, ex jugadores gimnásticos.

Brillaba el sol en Mies de Vega. El Malecón presentaba un muy buen aspecto con prácticamente la mitad del aforo en sus gradas. Los blanquiazules, después del valioso punto obtenido la semana pasada en Zubieta, regresaban a El Malecón con la intención de, por lo menos, seguir sumando. Y, por supuesto, de continuar en la buena senda de juego en la que ha entrado el equipo en últimas semanas.

Pablo Lago dio continuidad al sistema y a los hombres que rescataron un empate en San Sebastián. Álex en portería, Fer y Rozas como hombres de banda; Lucho –en detrimento del sancionado Cristian-, Bardanca y Camus en la zaga; Vitienes, Cusi, Palazuelos y Víctor en la sala de máquinas; y Primo como referencia.

En frente, un todopoderoso Mirandés que no había concedido ni una sola derrota a domicilio en la presente temporada. Es más, en cuatro salidas se había llevado los tres puntos, empatando tan solo en el estreno en Estella.

El partido empezó como casi siempre en El Malecón. Los de Pablo Lago, enchufados, presionando la salida de balón del Mirandés y forzando acciones a balón parado. Hasta cuatro saques de esquina fueron provocados por los torrelaveguenses en el arranque del partido, rematando Cusi en uno de ellos enviando muy cerca del poste.

El Mirandés no quiso tardar en entrar en el partido y Ernest comenzó a desbordar por la derecha. En una arrancada se deshizo con facilidad de Camus y se precipitó rematando al primer palo, enviando la pelota directamente fuera. Y poco después Yanis puso en vilo a la afición local al cabecear un centro desde el flanco diestro. Pero apareció el héroe de la mañana. Apareció Don Alejandro Ruiz Campagne. El arquero desbarató el cabezazo del extremo con una mano magistral, desviando el remate lo justo para que este tocase en el palo y Lucho lo desviase a córner.

Previamente, el propio Lucho, había llevado peligro en una acción a balón parado que acabó de nuevo en córner. Nuevamente en una acción de estrategia pediría penalti la Gimnástica por mano de un defensor tras el cabezazo de Palazuelos.

El conjunto castellanoleonés decidió parar el tira y afloja en el que se había convertido el partido y Antonio Romero y Hugo Rama se adueñaron del esférico. De hecho, el partido perdió el énfasis inicial y no llegó la siguiente ocasión hasta el 20’, obra de Palazuelos. Un incansable Primo le robó la cartera a Melli, buscó atrás a Rubén y este envió muy pero que muy cerca de la escuadra.

Dos minutos después, gol anulado a los burgaleses por falta de un atacante en el salto. Había marcado David Prieto en el saque de esquina, pero la acción estaba previamente invalidada.

Fue a partir de entonces cuando la Gimnástica demostró su mejoría. Y su personalidad. Un gran partido con el balón en los pies de Víctor y Palazuelos permitió a los blanquiazules coger aire cada que robaban el cuero y avanzar posiciones dominando la posesión. Cosa que, en otras jornadas precedentes, había sido la tarea pendiente de los cántabros.

Y en otra jugada aislada, pudo cambiar el tercio del partido. Saque de esquina a favor del Mirandés, controla de espaldas un atacante y Luis Alberto lo derriba con claridad. Penalti. Yanis tomó carrera, ejecutó con mucha precisión a la cepa del poste pero apareció Álex Ruiz para despejar a córner. Paradón del guardameta francés. El público se deshacía en elogios hacia su portero.

Cuando parecía que la primera parte el partido iba a morir con idéntico resultado, Primo fue derribado por Melli en el área del Mirandés. El delantero de Colindres remató de cabeza con dificultades mientras era agarrado por el defensor visitante. Sin embargo, Velasco Arbaiza no consideró el contacto suficiente para decretar penalti. De nuevo, pitada del Malecón al trío arbitral camino de vestuarios.

Las segundas partes de la Gimnástica no estaban siendo todo lo buenas que cabía esperar. Pero esta vez iba a ser diferente. El Mirandés desapareció, no tiró a portería más allá de un par de disparos lejanos de Cerrajería y Yanis; la Gimnástica dominó de cabo a rabo e incluso lo hizo con la pelota en sus pies.

Vitienes pudo adelantar a los suyos por partida doble, pero primero la rosca, que no fue suficiente para encontrar portería, y después un avispado Limones en el mano a mano impidieron el tanto del torrelaveguense.

La Gimnástica crecía y crecía pero el gol no llegaba. La precipitación en los últimos metros privaba de efectividad a los de Pablo Lago. Buen ejemplo de ello fue una volea de Primo desde la frontal, en la que podría haberse acomodado la pelota, pero optó por sorprender enviando su chut directamente fuera.

Ambos técnicos movieron ficha, entrando Matheus y Rey en el Mirandés sustituyendo a Ernest y Medina, respectivamente. En los locales, Nacho Rodríguez y Fermín dieron aire en detrimento de Primo y Rozas. Pero poco o nada cambió el guión hasta el final, con la Gimnástica dominando y progresando con la pelota. El Mirandés, muy plano en la segunda parte, no llegó al área de Álex.

Hasta que llegó el penalti. Pelota colgada al área, Nacho logra cabecear y el cuero le pega en la mano a Melli. En esta ocasión el colegiado no se lo pensó y señaló el punto de penalti. Camus, el especialista, no dudó y engañó a un Limones que se venció a su izquierda. Éxtasis en una afición que veía cerca la posibilidad de llevarse los tres puntos ante uno de los colosos del grupo.

Poco o nada produjo el Mirandés hasta el final; de hecho, Cusi y Nacho Rodríguez enviaron sendos cabezazos alto y no pudieron ampliar la renta.

Balsámica victoria de los torrelaveguenses ante uno de los equipos punteros de la categoría que sirve para abandonar, de forma provisional, los puestos de descenso –los blanquiazules se sitúan en zona de ‘play out’-. La próxima semana, salida complicada a Getxo frente al Arenas Club, el sábado a las 17:00 horas.