FICHA TÉCNICA:

R.S. GIMNÁSTICA: Álex Ruiz, Fer, Bardanca, Camus, Cristian Moreno, Cusi, Vitienes (Alberto, 88’), Luis Alberto, Nacho Rodríguez, Rozas (Fermín, 70’) y Primo (Víctor, 82’).

SD GERNIKA CLUB: Altamira, Aimar (Guarrotxena, 46’), Idoiaga, Koldo, Ander, Lander, Enziondo, Gorka, Pradera (Etxabe, 77’), Abaroa (Garmendia, 59’) y Santamaría.

Goles: 1-0. Camus (p.) (min 26).

Amonestaciones: Dirigió el encuentro el colegiado asturiano Álvaro Alonso Prendes, asistido en las bandas por Rojas y Rivas Nosti. Amonestó a los locales Luis Alberto, Cusi, Primo, Cristian, Víctor, Camus y Alberto. Por parte visitante, a Koldo, Gorka, Abaroa, y en doble ocasión a Enziondo.  

Estadio El Malecón. 2.200 espectadores. En los prolegómenos del encuentro se celebró el 111 aniversario de la R.S. Gimnástica inaugurando el busto de su fundador, Gabino Teira. Asimismo, el saque de honor corrió a cargo de Sergio García “El Niño”, boxeador torrelaveguense que se ha proclamado recientemente campeón de Europa en categoría superwélter. También se guardó un minuto de silencio por el reciente fallecimiento de Gerardo Trueba, ex jugador gimnástico en la década de los 50.

Un gol de Camus desde el punto de penalti fue suficiente para superar a un Gernika que acabó con 10. Vitienes marcó el golazo de la tarde, anulado de forma sorprendente por el juez de línea por supuesto fuera de juego.

Llegó la primera victoria de la temporada. Hubo que conceder cuatro derrotas y dos empates primero, pero el Gernika fue el primero en ceder los tres primeros puntos. No fue fácil, porque en esta categoría cualquier rival presenta grandes dificultades. Pero si fue con solidez, trabajo y mucho pero que mucho sacrificio, aspectos que Pablo Lago había considerado imprescindibles para sumar.

Una ‘final’ en octubre. Así se catalogaba el encuentro para ambas escuadras antes de que Alonso Prendes pitase el inicio. Después de las positivas sensaciones que el equipo dejó en Leioa, Pablo Lago volvió a modificar el sistema y recurrió a su 1-4-4-2 más habitual. Eso sí, con ciertos retoques en los nombres de los once titulares. Bardanca repetía en el eje de la zaga, pero acompañado esta vez por Cristian Moreno, ya que Luis Alberto adelantaba su posición para jugar en el centro del campo. Rozas volvía al once, por delante de un Camus que ejerció como lateral izquierdo. Y arriba, Lago recuperó la dupla formada por Nacho Rodríguez y Primo.

Conocedores de lo costoso que sería sumar la primera victoria, el técnico asturiano dio la orden clara de no conceder atrás. Nada de regalos en defensa producidos por relajaciones o balones arriesgados en demasía. Balones directos y fuertes en las caídas. En otras palabras, fútbol de 2ªB. Al que, por cierto, el Gernika también se adapta a las mil maravillas.

Así, la mayoría de ocasiones del partido llegaron a través del balón parado o de acciones directas. La primera, para Primo, en una pelota que embolsa en el área y remata a la media vuelta directamente fuera. El de Colindres contagió a su afición con su garra y su entrega durante los minutos que estuvo en el campo, ganándole la partida a la zaga rival en prácticamente todos los duelos.

Poco después llegó el primer gol de la tarde. Saque de esquina botado por Camus, despeja la zaga, y Vitienes la empala de primeras colocándola en la escuadra. Para sorpresa de los allí presentes, el juez de línea anula la jugada por supuesto fuera de juego posicional de un atacante que impide la visión correcta del guardameta. Esta decisión cabreó y mucho a la afición local, que desde entonces se volcó con los suyos y no dejó de animar y de reprochar al colegiado sus decisiones.

Los blanquiazules seguían buscando el gol, sobre todo con acciones a balón parado. En una de ellas, Altamira tuvo que sacar los puños porque el potente disparo de Camus se colaba en su portería. Donde no tuvo que intervenir el meta vasco fue en el golpe franco ejecutado por Cusi, que, aunque llevaba buena dirección, se fue desviando poco a poco cuando enfilaba la meta visitante.

Con la tregua típica que se da en algunos partidos donde un equipo sale con mucho empuje pero va perdiendo fuerza y la situación se iguala, llegó la acción que desequilibró el partido. Vitienes desborda por derecha, centra, Rozas la vuelve a colgar y Primo es agarrado por el central del Gernika. Penalti. El colegiado no lo dudó.

Camus ejecutó a la perfección con un golpeo seco, raso, a la base del palo, que no pudo ser detenido por un Altamira que adivinó la trayectoria. 1-0. Otra vez –quinta ocasión- que los de Pablo Lago se adelantaban en el marcador.

En esta ocasión, los torrelaveguenses supieron dominar el encuentro y dormirle para no sufrir en defensa. De hecho, antes del descanso, primero Vitienes con un tiro calcado al de su gol frustado, y Rozas después, con un mano a mano, pudieron ampliar la renta. El extremo laredano definió muy forzado y vio como el guardameta le detenía su disparo.

En la segunda parte los visitantes se fueron estirando poco a poco, pero sin causar mayor peligro que las jugadas a balón parado. Enziondo se encontró con los puños de Álex Ruiz en un lanzamiento de falta. El propio Enziondo sería expulsado en el 74’ por doble amarilla tras entrar por detrás a Primo. Y la Gimnástica, contra diez, jugó peor que contra once.

Bien es cierto que tuvo opciones a la contra, con Vitienes, Nacho Rodríguez y Víctor como protagonistas para haber marcado el 2-0. Pero no se sentenció y el Gernika se fue a la desesperada en busca del empate. A balón parado pudieron empatar gracias a un remate en semi fallo de Lander y, sobre todo, en un cabezazo de Etxabe que se estrelló en el poste cuando se cumplía en el 94’. Pero hoy, por fin, el fútbol fue justo con los de Pablo Lago, y los tres puntos se quedaron en El Malecón.

Los blanquiazules se desplazarán a El Requexón para afrontar el compromiso de la octava jornada ante el filial del Oviedo, el próximo domingo 14 a las 12:00 horas.